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Condiciones Adversas

Son todas las condiciones que están en contra del conductor al momento de guiar el vehículo. Entre las principales están: físicas, mentales, mecánicas, ambientales, diseño de la vía.

Analizaremos aquí las condiciones ambientales más comunes en nuestro país, que afectan generalmente la circulación de los vehículos.


Condiciones ambientales

1. El sol: El sol puede producir encandilamiento. Los rayos del sol pueden incidir sobre los ojos del conductor, bien directamente o después de reflejarse en superficies brillantes, se presenta especialmente en horas de la mañana y al final de la tarde. El efecto que puede producir es pérdida de agudeza visual al tener las pupilas cerradas y peor si debe entrar en una zona sombría (túnel o puente). Se recomienda contar con lentes para sol que ayuden a disminuir estos efectos, reducir la velocidad y orientar el parasol o visera adecuadamente.


2. El viento: El viento sin importar su dirección, afecta la seguridad, cuanto mayor sea su fuerza, así como la frecuencia con la que suele cambiar de dirección, si el viento es en ráfagas o lateral debemos ser precavidos disminuir la velocidad, tomar fuerte el volante, además pueden aparecer obstáculos en el camino producto de este fenómeno como deslizamientos, árboles, rocas sueltas, presencia de hojas o arena que pueden sorprender al conductor.


3. Nubes de humo o de polvo: son situaciones que disminuyen la visibilidad del conductor y son provocadas por incendios forestales, remolinos de viento, movimientos de tierras entre otros.


4. Lluvia: En un país con siete meses de lluvia (mayo -noviembre) como el nuestro, el conocimiento adecuado de esta condición es de fundamental importancia para el conductor. Se detallan los principales efectos que se generan al llover:


a) Al caer las primeras gotas, se forma sobre el parabrisas una delgada película de polvo, hollín y agua, que dificulta la visibilidad y puede impedir el correcto funcionamiento de las escobillas limpiadoras del parabrisas.


b) Durante la lluvia persistente y fuerte, las escobillas pueden no evacuar rápidamente la cantidad de agua sobre el vidrio.


c) Al llover, se forma sobre el pavimento una película altamente resbaladiza, que hace que se pierda adherencia entre las llantas y la superficie de rodamiento. 


Por todo lo anterior, el buen conductor debe mantener siempre limpio el parabrisas, tener las llantas en excelente estado, disminuir la velocidad, encender las luces bajas (aun en el día) y extremar las precauciones al manejar. Es importante recordar que reducir la velocidad le puede evitar un accidente, es un hecho que en Costa Rica, la tasa de accidentes de tránsito sube bajo condiciones lluviosas.


5. Neblina: La niebla son pequeñísimas gotas de agua en suspensión, que disminuyen notablemente la visión. En carreteras por sectores montañosos (Interamericana Sur, San Carlos, Atenas, Tarbaca, Zurquí) es normal encontrarse con zonas de neblina que dificultan la visibilidad del conductor, en dichas situaciones se debe:


• Reducir la velocidad

• Encender los focos neblineros (halógenos) si los tuviera o mantener la luz baja.

• Tratar de no acercarse mucho a la orilla de la calzada, pero tampoco traspase el centro de la carretera introduciéndose en el carril contrario.

• Si existen captaluces sobre las líneas divisoras, guíese por medio de ellos.


Se debe tener siempre presente que en dichas situaciones hay que reducir la velocidad, circular con luz baja y estar atento de las demarcaciones y, sobre todo, seguir atentamente el señalamiento con captaluces.


6. Inundaciones: En época de lluvia, pueden producirse inundaciones sobre la vía por el desborde de un río o de una alcantarilla tapada.

Si se encuentra con agua en la vía, siga las siguientes indicaciones:


a) Introducir el vehículo, poco a poco, controlan do el movimiento del vehículo.


b) El nivel del agua sobre la vía no debe sobrepasar nunca la altura de las copas o aros de las llantas.


c) Al salir, las fibras del sistema de frenos se habrán mojado, por lo que debe secarlas de la siguiente manera: mantenga el pie sobre el acelerador y, a la vez, vaya frenando el vehículo sin detenerlo; deje que la fibra se caliente y extraiga el agua del tambor o de las almohadillas del disco.


7. Hidroplaneamiento: Es la pérdida de contacto de las llantas del vehículo con la superficie de rodamiento a causa del agua, por lo que el vehículo tiende a patinar. Para controlar dicha situación, el conductor debe de virar el volante en el sentido o dirección del patinazo.

 

Condiciones de diseño

Como es lógico, según las condiciones particulares de diseño de cada vía, el conductor puede encontrarse con diferentes situaciones que dificultan su circulación.

Se mencionarán a continuación algunos de los elementos más comunes que afectan al conductor y ante los cuales se debe conducir con total precaución:

1. Las curvas

Según la estructura se clasifican en:

• Curvas verticales: es una curva parabólica que une las líneas rectas que representan el perfil de las pendientes (pendientes).

• Curvas horizontales: es una curva circular que une los tramos rectos de una carretera en el plano horizontal (planas).

Para evitar que al entrar en una curva, el vehículo derrape o tienda a volcarse, colisione y otras situaciones riesgosas como salirse de la misma, se debe:

a) Ubicarse adecuadamente en su carril.

b) Reducir la velocidad o soltar el acelerador antes de entrar en la curva.

c) Nunca se debe adelantar en curva.

d) Mantenerse siempre en el carril, mientras se esté en la curva, y acelerar de forma progresiva y no de golpe conforme se desplaza dentro.

e) Durante la noche, días de lluvia o neblina se debe utilizar la luz corta (baja).

d) Se debe tomar en consideración que ocasionalmente en las curvas la distancia de visibilidad es menor que la distancia de frenado, por lo que puede ser necesario reducir la velocidad y se debe circular con precaución, ya que en esos casos la geometría no permite observar objetos que podrían estar adelante, tales como: vehículos estacionados, peatones, obstáculos, entre otros, que podrían estar en la calzada, aumentando el riesgo de que se produzca un accidente.

2. Fuerza centrífuga

La fuerza centrífuga es la que tiende a sacar al vehículo de una curva, por lo que en la mayoría de estas se construye un peralte que consiste en realizar una elevación mayor en uno de los extremos de la calzada, esta sobreelevación se realiza en sentido opuesto a la dirección de la curva (ver gráfico 27).

En dichas circunstancias debe adecuarse la velocidad del vehículo, según sea el grado de elevación del peralte.